viernes, 23 de mayo de 2014

Siglo XIX - Elizabeth Kenny

     Breve Biografía de Elizabeth Kenny                                           
Elizabeth Kenny nació en 1880 en Warialda, Nueva Gales del Sur, Australia. Enfermera australiana reconocida por su tratamiento innovador de la poliomielitis. 

Debido a los cambios de trabajo de su padre, la familia Kenny trasladaba su residencia a distintos lugares, por lo que Elizabeth recibió una limitada educación. Al caerse de un caballo a los diez años y fracturarse la muñeca, la niña conoció al doctor y cirujano McDonnell´s con quien mantuvo amistad hasta la muerte de éste. Más adelante la delicada salud de su hermano Bill, a quien Elizabeth cuidaba y le ayudaba a realizar ejercicios para desarrollar los músculos, le impulsó a leer libros de Anatomía Humana que le prestaba el Dr. McDonnell´s. Estimulada por las palabras de su amigo comenzó a estudiar Enfermería. 

Su primer trabajo fue como voluntaria en la pequeña maternidad de Guyra, Nueva Gales del Sur, pero a los 23 años se estableció como enfermera rural. A principios del siglo XX en Australia, las poblaciones estaban muy distantes y de difícil acceso y carecían de atención médica, por lo que Elizabeth recorría a caballo grandes extensiones de terreno e iba donde la necesitaran. Con valentía y determinación la enfermera Kenny se hizo necesaria en el área rural: no sólo atendía a los enfermos, también alentaba a las familias con esperanza y confianza. En 1911 frente a una niña con rigidez y dolor muscular en las piernas tuvo el primer contacto con la Parálisis Infantil o Poliomielitis. 

La Poliomielitis fue una de las principales epidemias de principios del siglo XX que atacaba tanto a los adultos como a los niños: es una enfermedad infecciosa que se manifiesta por rigidez muscular y dolor en las piernas, el virus entra por el sistema nervioso destruyendo las neuronas motoras y del cerebro, llegando a atrofia muscular y muy a menudo a deformidad. 

Al no haber tratamiento conocido, Elizabeth con mucho empeño y observación, comenzó a aplicar compresas calientes para aliviar el dolor muscular, realizando más tarde masajes y ejercicios físicos con las piernas. Fue el primero de muchos pacientes que trató con su método, pero a pesar de los buenos resultados, recibió la crítica y la desaprobación de los médicos. Estos científicos no aceptaban que una simple enfermera, que debía trabajar bajo las órdenes de los médicos, cuestionara sus tratamientos, es decir reposo absoluto e inmovilización de los enfermos.

Tras el estallido de la Primera Guerra Mundial, con un informe del Dr. McDonnell´s que reconocía su valía como enfermera se incorporó al Cuerpo de Enfermería de la Armada Australiana. Se le dio el nombre de “Sister” (=hermana) que equivalía al grado de primer teniente, desarrollando su trabajo en los hospitales Británicos. Terminada la guerra, continuó trabajando con niños enfermos de Poliomielitis, pero seguía luchando contra la intolerancia y el rechazo de la comunidad médica. 

Luego de la muerte de su amigo el Dr. McDonnell´s se trasladó a América en 1940, para poder trabajar con su método. De fuerte personalidad y mucha convicción Elizabeth escribió artículos, dio conferencias promoviendo sus ideas, despertando interés en los profesionales norteamericanos. Transgresora en una sociedad científica muy tradicional, fue muy controvertida, muchos médicos rechazaban sus explicaciones y otros hacían investigaciones científicas para validar su método. 

El método Kenny contó con la aprobación médica y unos años después, en 1943 se abría bajo su dirección el Instituto de Rehabilitación Elizabeth Kenny en Minnesota, el primero en utilizar su innovador método de rehabilitación muscular, además de formar profesionales que siguieran el mismo tratamiento sobre la Parálisis Infantil. Sus aportaciones para el tratamiento físico de la poliomielitis fueron reconocidas; recibió el título de Doctora en Ciencias por la Universidad de Rochester y Doctora en Humanidades por la Universidad de Nueva York. 

En 1950 Elizabeth Kenny regresó a su país, Australia, y falleció en 1952. 

En Estados Unidos la enfermedad recrudeció a principios de la década de 1950, causando muchas muertes y dejando a otras miles de personas con diversos grados de parálisis. Recién en 1955 el virólogo estadounidense Jonas Salk (1914-1995) descubrió una vacuna utilizando el virus de la polio, y dos años más tarde el Dr. Albert Sabin (1906-1993) descubrió otra más eficaz, que se administraba por vía oral, quedando el ser humano inmunizado contra la enfermedad. La poliomielitis fue erradicada de los Estados Unidos en 1996.

miércoles, 7 de mayo de 2014

Siglo XIX - Clara Barton

     Breve Biografía de Clara Barton                                                
Clarissa Harlowe Barton, conocida como Clara Barton, nació en 1821 en Oxford, Massachusetts. Educadora, activista, enfermera y fundadora de la Cruz Roja Norteamericana. 

Fue la menor de cinco hijos de Sarah y Stephen Barton, agricultor y criador de caballos, que había servido en la Revolución Americana (1775-1783). De carácter muy tímido y retraído, Clara recibió de sus hermanos una amplia y diversa educación. Cuando tenía once años, su hermano David (casi diez años mayor que ella) se cayó de un granero en construcción, por lo que Clara lo cuidó durante dos años, dándole las medicinas y curando las heridas. En 1838 comenzó a trabajar como educadora en escuelas de Canadá y el oeste de Georgia. Unos años más tarde abrió la primera escuela gratuita en el estado de Nueva Jersey. En la década de 1850 se trasladó a Washington DC y trabajó en la Oficina de Patentes de Estados Unidos, siendo la primera mujer en la administración pública con un salario igual al de un hombre.

Al estallar la Guerra Civil o Guerra de Secesión (1861-1865), Clara se alistó como voluntaria, creando una agencia para obtener y distribuir las donaciones y suministros a los soldados heridos; valiente y decidida, llegó incluso a viajar en una ambulancia del ejército hasta más allá de la línea de combate, en los campos de batalla, aun a riesgo de su propia vida, para dar alivio y consuelo a los soldados y curarlos. Pionera en el campo de la enfermería, era llamada el “Ángel del Campo de Batalla”, por su trabajo humanitario y su don de organización. Su dinamismo y liderazgo le hicieron merecedora en 1864 del título de “la dama a cargo de las enfermeras” de los hospitales de la Unión. 

Al finalizar la guerra, se le encargó la búsqueda de los desaparecidos del ejército, para poder marcar las tumbas de los soldados, o dar información a los familiares. Clara dio conferencias por todo el país sobre sus experiencias de la guerra; comenzó una larga asociación con el movimiento sufragista encabezado por Susan B. Anthony, además se hizo activista por los derechos civiles de los negros. Trabajó intensamente por la reforma penitenciaria. 

En 1870 en su viaje a Europa se involucró con el Comité Internacional de la Cruz Roja y su trabajo humanitario; el CICR fue creado en 1863, en Ginebra, Suiza, para proteger la vida y la dignidad de las víctimas de la guerra y prestarles asistencia, sin distinción de credo o nacionalidad. En 1973 ya de regreso en Estados Unidos, Clara comenzó su lucha para que su país se adhiriera al Tratado de Ginebra; tras una larga campaña finalmente fundó en 1881 la Cruz Roja Americana, de la cual fue presidenta durante más de veinte años.

Durante su liderazgo Clara Barton supervisó y dio alivio a las víctimas de desastres naturales, como inundaciones (en el río Ohio en 1884 y en 1889 en Johnstown, en Pensilvania), hambrunas (Texas en 1887) o epidemias de fiebre amarilla, en Florida en 1888. Inauguró en Turquía la primera sede americana de la Cruz Roja Internacional en 1896 y prestó socorro en Armenia; trabajó en hospitales de Cuba llevando medicinas y alimentos en 1898. Por su ayuda humanitaria Clara ha recibido condecoraciones como la Cruz de Hierro alemana y la Cruz de Plata de la Rusia Imperial por los suministros durante la hambruna de 1892. 

En 1904, a los 82 años cesó en su cargo al frente de la Cruz Roja Americana, pero siguió activa dando charlas y conferencias; en 1907 publicó “La historia de mi infancia” y otros libros sobre el comienzo de la Cruz Roja Americana. 

Clara Barton murió en 1912 en Glen Echo, Maryland, habiendo dedicado su vida y su energía a causas humanitarias: es símbolo de la solidaridad activa. En 1948 se hizo un sello conmemorativo a su memoria. 

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