lunes, 25 de febrero de 2019

Siglo XX - Alejandra Pizarnik

                Breve Biografía de Alejandra Pizarnik

Flora Alejandra Pizarnik nació en 1936 en Buenos Aires. Poetisa argentina. 

Sus padres, Elías Pizarnik y Rosa Bromiker eran polacos y debido al avance del nazismo en Europa, emigraron a Argentina en el año 1934; unos meses más tarde nació su hermana Myriam. Casi todos sus familiares europeos murieron en la 2da. Guerra Mundial, eran conversaciones frecuentes entre sus padres, lo que ensombreció la infancia de las niñas. Myriam y Flora se educaron en una escuela pública y en la Zalman Reizien Schule, centro formativo hebreo donde aprendían a leer y escribir en yiddish, así como la historia y religión del pueblo judío. Buma era el sobrenombre yiddish para Flora y el diminutivo Blímele donde la conocían en el colegio hebreo. 

Su infancia fue muy complicada y la constante comparación que hacía su madre con su hermana, delgada, rubia y bonita, le marcaron de forma obsesiva; ya en la adolescencia tenía tendencia a subir de peso y comenzó a ingerir anfetaminas, lo que le provocaba trastornos del sueño, euforia e insomnio: era una chica triste y solitaria. En 1953 ingresó en la Universidad de Buenos Aires, donde estudió Filosofía, luego Periodismo y Letras y participó en escuelas de arte y pinturas. Con esas clases de pinturas descubrió su vida poética. 

Así nació Alejandra Pizarnik; fue la primera poetisa argentina en atreverse a apartarse de las costumbres y los prejuicios de la sociedad: estudiantes de clase media recatadas y discretas, de buena conducta y aplicación en la escuela. Alejandra dejando atrás sus otros nombres, creó una identidad diferente a partir de su poesía: contradictoria, transgresora, extravagante, vulnerable y también humana. Quería gritar lo que sentía, desahogarse y que todos lo supieran: sus problemas de peso, su tartamudez, sus crisis de depresión. En su obra aparecieron los temas de la infancia perdida y la muerte, la falta de amor, más tarde el miedo a la locura, el dolor de la soledad, el silencio, el vacío del ser. Sus poemas expresaron su gran angustia. Publicó su primer libro en 1955 “La tierra más ajena”, con solo 19 años. En 1956 “La última inocencia”. 

De 1960 a 1964 vivió en París donde trabajó para distintas revistas literarias y tradujo a varios autores franceses y rusos. Estudió Historia de la Religión y Literatura Francesa Contemporánea en la Sorbona. Frecuentó a artistas e intelectuales y entabló amistad con Octavio Paz (1914-1998), Julio Cortázar (1914-1984) y otros escritores extranjeros como Italo Calvino (1923-1985). Aunque asistía a conferencias y lecturas de poesía en púbico, su vida sin embargo, seguía entre “la esperanza y la desesperanza, las ganas de morir y de vivir”. La imagen de la muerte abunda en sus poemas. 

En 1964 regresó a Buenos Aires por la enfermedad de su padre quien murió en 1967. Alejandra se sentía oprimida, encerrada en su ciudad y empeoraba su depresión. Retornó a París, pero sus serias crisis depresivas la llevaron a intentar suicidarse en varias ocasiones: la primera en 1970. Ha obtenido varios reconocimientos por su obra: Premio Municipal de Poesía (1966), Beca Guggenheim en Artes América Latina y Caribe (1969) y la Beca Fulbrigh (1971).

De regreso a Argentina, estuvo internada en un centro psiquiátrico bonaerense: en setiembre de 1972, cuando tenía permiso para pasarlo en su casa, terminó con su vida con una sobredosis. Tenía 36 años. Alejandra Pizarnik ha dejado un importante legado literario, fruto de su talento, entre sus obras se destacan: “Árbol de Diana” (1962), “Los trabajos y las noches” (1965), “Extracción de la piedra de la locura” (1968), “El infierno musical” y “La condesa sangrienta” (1971).

Póstumamente se publicaron su poesía completa, su prosa y sus Diarios.

viernes, 8 de febrero de 2019

Siglo XX - Jocelyn Bell

                 Breve Biografía de Jocelyn Bell

Susan Jocelyn Bell nació en Belfast, Irlanda del Norte, en 1943. Astrofísica irlandesa que descubrió la primera radioseñal de un púlsar.

Su padre era arquitecto del Observatorio Armagh, y un ávido lector, influyó en sus cuatro hijos el gusto por la lectura: Jocelyn se interesó por los libros de astronomía. Estudió en la Mount School en York (Inglaterra), un colegio cuáquero para niñas. Más adelante, asistió a la Universidad de Glasgow, donde era la única mujer y tuvo que soportar las burlas de sus compañeros y la indiferencia de los profesores; se graduó en 1965 en Física y luego comenzó un doctorado en la Universidad de Cambridge. Durante los dos primeros años colaboró con el astrónomo Antony Hewish (1924- ) en la construcción de un radiotelescopio para usar los destellos interplanetarios en el estudio de los quásares. 

Este instrumento comenzó a funcionar en julio de 1967 bajo la exclusiva responsabilidad de Jocelyn como única encargada. Con tenacidad y dedicación utilizaba el telescopio y analizaba cada día unos treinta metros de papel con gráficos impresos. Unos meses más tarde, tenía 24 años, registró por primera vez la fuente de radio que fue identificada como el primer púlsar, es decir, una estrella de neutrones girando a gran velocidad. Tanto su profesor de tesis, A. Hewish como otros colegas no la tomaron en serio por ser joven y mujer e indiferentes, continuaron con otras investigaciones.

El descubrimiento se publicó en la revista científica Nature con el título: "Observación de una fuente de radio rápidamente pulsada". Tras terminar su doctorado en 1969, Jocelyn se casó con Martin Burnell, que era un oficial del gobierno y su carrera les llevó a varias partes de Gran Bretaña. Trabajó a tiempo parcial mientras criaba a su pequeño Gavin Burnell, nacido en 1973, aunque su marido pensaba que con el hijo se olvidaría de la ciencia y se dedicaría al hogar. Durante ese período estudió casi todos los espectros de onda en astronomía y adquirió una gran experiencia. Se involucró en la investigación y enseñanza en astronomía en distintas universidades y estudió astronomía infrarroja en Edimburgo. 

Unos años más tarde, en 1974 Antony Hewish y su director del departamento Sir Martin Ryle, (1918-1984) recibieron el Premio Nóbel de Física, por el descubrimiento de los púlsares y el trabajo pionero en radioastrofísica, respectivamente, ignorando totalmente a Jocelyn. La falta de reconocimiento a esta brillante investigadora generó una gran controversia entre la comunidad científica. Fue la primera vez que se otorgaba el Premio a unos astrónomos. Jocelyn minimizó esta controversia: “Creo que degradaría los Premios Nóbel si fueran otorgados a estudiantes de investigación, excepto en casos muy excepcionales y no creo que este sea uno de ellos”.

En 1989, Jocelyn y Martín se separaron (se divorciaron en 1993) tras 20 años de matrimonio; su esposo tenía envidia que fuera más exitosa que él, pues ya había recibido múltiples premios por sus descubrimientos: En 1978, había recibido el Premio J. Robert Oppenheimer de la Universidad de Miami, en 1986 el Premio Beatrice M. Tinsley de la Sociedad Astronómica Americana y en 1989 recibió la medalla Herschel de la Royal Astronomical Society. 

En 1990, Jocelyn aceptó el puesto de catedrática de física en la Universidad Abierta y se mudó con su hijo a Milton Keynes, en el centro de Inglaterra, donde estaba la sede de la universidad. Allí realizó sus propios proyectos de investigación, la mayoría de ellos dedicados al estudio de sistemas binarios de estrellas - estrellas que orbitan girando alrededor de un punto común.

Brillante y talentosa, Jocelyn Bell es una de las científicas más influyentes del Reino Unido y ha recibido numerosos galardones: como ser nombrada Dama del Imperio Británico en 1999 y 22 doctorados honoris causa entre 1993 y 2015. Es Presidenta de Honor de la Burnell House en la Escuela de Gramática Cambridge, en Ballymena, Irlanda del Norte. Es miembro de la Religious Society of Friends (cuáqueros) y Consejera del Instituto Faraday para la Ciencia y la Religión, de la Universidad de Cambridge. 

Actualmente, es una gran defensora de los derechos de la mujer en la ciencia y recorre universidades, centros de investigación y conferencias contando su experiencia. Es profesora visitante de Astrofísica de la Universidad de Oxford y en 2018 este centro de estudios le otorgó el Breakthrough Prize en la categoría Física Fundamental, reconociendo su liderazgo científico. Al recibir el dinero del Premio, Jocelyn Bell dijo que donará el monto íntegro para financiar a mujeres, comunidades étnicas minoritarias y estudiantes refugiados para que puedan convertirse en investigadores de física y  declaró: "Las sociedades serán más saludables si son más diversas". 

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