viernes, 12 de abril de 2019

Siglo XX - Anna Marly

                  Breve Biografía de Anna Marly

Anna Marly nació en 1917 en Petrogrado (de 1914 a 1924 y desde 1991 San Petersburgo), Rusia, como Anna Betoulinsky. Cantante, guitarrista y compositora francesa. 

Nacida durante la revolución rusa, a pocos meses de su nacimiento los bolcheviques fusilaron a su padre, que pertenecía a una familia aristócrata, pues era considerado un enemigo de la revolución. Tres años más tarde, Anna Betoulinsky, su madre y su niñera, disfrazadas de campesinas, huyeron de Rusia y se instalaron en Menton, en el sur de Francia, donde había una comunidad intelectual y artística de emigrantes rusos. Aprendió desde niña a tocar la guitarra, tomó clases de canto, música y composición con el profesor Sergei Prokofiev (1891-1953) y asistió a la escuela de ballet de Menton.

En 1936 siendo aún adolescente, comenzó su carrera artística bajo el nombre de Anna Marly:  en París fue bailarina en los Ballets Rusos y participó de una pequeña gira europea, antes de ser cantante en los grandes cabarets, con sus propias composiciones en guitarra. En 1938 se convirtió en el miembro más joven de SACEM (Sociedad de Compositores y Editores de Música). 

Durante la II Guerra Mundial, después de la ocupación de Francia por las tropas alemanas en 1940, Anna huyó hacia Londres, donde se unió a las fuerzas libres francesas, comandadas por el Gral. Charles De Gaulle (1890-1970). Anna trabajaba en una cantina y cantaba para los soldados y marineros de las fuerzas aliadas. Poco después, al escuchar noticias en la radio sobre la Batalla de Smolensk (1943), ciudad rusa que había sido destruida por los nazis,  compuso en la guitarra la música y la letra en ruso de una canción dedicada a los partisanos que luchaban contra el invasor alemán, donde hablaba de amor por la patria, muerte y sacrificio. 

“La Marcha de los Partisanos”, su título original, era cantada en ruso por Anna, hasta que fue traducido del ruso al francés por los escritores Maurice Druon (1918-2009) y su tío Joseph Kessel (1898-1979) en 1943 e interpretado por la cantante francesa Germaine Sablón (1899-1985). “Le Chant des partisans” también conocido como el “Canto de Liberación” se convirtió en el himno de la Resistencia Francesa. Más adelante, después de la guerra, se cantó en el mundo entero, aunque de la versión original en ruso, sólo quedó la música y la palabra cuervos: "Amigo, ¿escuchas el vuelo negro de los cuervos en nuestras llanuras? Amigo, ¿escuchas esos gritos sordos del país que encadenan? » . En Francia cantar “La Marsellesa” estaba prohibida por el partido nazi. 

En el 1945 París fue liberada y Anna regresó a Francia donde fue apodada la “Trovadora de la Resistencia”. El Gral. De Gaulle dijo que “hizo de su talento un arma para Francia”. Después de la guerra con su marido Yuri Smiernov, un ingeniero ruso, viajó alrededor del mundo, siempre con su guitarra en la mano, como embajadora de la canción francesa. Visitó América del Sur y África, en 1959 llegó a los Estados Unidos y en 1965 se convirtió en ciudadana estadounidense. 

Anna compuso e interpretó más de 300 canciones, en francés, inglés, ruso y polaco, entre las más conocidas: “El Lamento del Partisano”, “Una canción en tres tiempos”, “Le Chant du départ”. Muchas de ellas fueron cantadas por diferentes artistas, que incluyó a  Edith Piaf,  Joan Baez,  Yves Montand y Johnny Halliday entre otros. Fue autora además de una colección de poesía, libros de fábulas y un libro de memorias: “Anna Marly, Trovadora de la Resistencia” (1980). Como reconocimiento, en 1965 fue condecorada con la Orden Nacional del Mérito y como Comandante de la Orden de la Legión de Honor en 1985.

Luego de cincuenta y cuatro años juntos, en el año 2000 murió Yuri Smiernov; Anna Marly se mudó a Palmer, Alaska, donde falleció en 2006, a los 88 años.  

lunes, 1 de abril de 2019

Siglo XX - Susan Sontag

          Breve Biografía de Susan Sontag

Susan Sontag (Susan Rosenblatt) nació en Nueva York en 1933.  Escritora, filósofa, ensayista, directora de cine y de teatro estadounidense. 

Huérfana de padre con tan solo cinco años, algunos años después, al casarse su madre con el capitán Nathan Sontag, Susan y su hermana Judith adoptaron el apellido de su padrastro. Desde muy niña fue una ávida y curiosa lectora, destacada estudiante, a los quince años Susan terminó sus estudios secundarios y continuó en las universidades de Berkeley y Chicago. Durante su estancia en Chicago, en 1950, a los diecisiete años, se casó con su profesor el sociólogo Philip Rieff (1922-2006). 

Un año más tarde, en 1951, se licenció en letras y poco después la pareja se mudó a Boston, donde Susan continuó sus estudios en la universidad de Harvard. Su único hijo David Rieff nació en 1952; luego de ocho años de casados, el matrimonio se divorció en 1958. 

En 1957 obtuvo su doctorado en filosofía por la universidad de Harvard y ese mismo año, con 24 años, viajó a Paris para continuar sus estudios en la Sorbona. En Paris mantuvo una intensa relación amorosa con la modelo Harriet Sohmers Zweling (1928- ). De regreso a Nueva York impartió seminarios de filosofía en varias universidades. 

Su carrera literaria comenzó en 1963 con la publicación de su primera novela ”El benefactor” que fue recibida con grandes elogios, lo que le permitió acceder a publicaciones en renombradas revistas literarias. En 1964 apareció “Contra la interpretación” y en 1969 “Estilos radicales” son dos libros de ensayos donde exploraba en el primero, la posibilidad de entender o juzgar los hechos artísticos desde la mirada ética o moral, es decir, la distancia que hay entre la realidad humana, cultural, artística y nuestra interpretación de esa realidad. En el otro libro reflexiona sobre las drogas, la pornografía y la política: su visión sobre un viaje a Vietnam en guerra (1955-1975).

Susan se convirtió en una de las mujeres intelectuales más destacadas de la mitad del siglo XX. El libro “El segundo sexo” de la escritora francesa Simone de Beauvoir, a quien conoció mientras estaba en la Sorbona, tenía gran demanda en Estados Unidos, lo que llevó al auge al movimiento de liberación femenina: las marchas y manifestaciones surgían en varias ciudades americanas. En 1971 Susan habló por primera vez como feminista, quería comprender los grandes cambios que se producían en esa época, tanto culturales como los conflictos bélicos. Fue nombrada miembro de la Academia Americana de las Letras. Según la autora, “la literatura es una educación del corazón y de la mente”.

Escritora original, provocativa, polémica, la obra literaria de Susan no sólo abarca novelas, cuentos y ensayos, participó también como guionista y directora de cine, en películas realizadas en Suecia. Visitó Israel donde rodó “Tierras prometidas” en 1973 un documental sobre las tropas israelíes en los Altos del Golán. El libro “Sobre la fotografía” (1977),  es un ensayo donde se cuestionaba sobre la influencia que nos dan las imágenes en nuestra manera de sentir, pues “enfrían las emociones y adormecen conciencias”. 

En la década de 1970 le fue diagnosticado un cáncer y mientras padecía el duro tratamiento, transmitió la experiencia del sufrimiento en su libro “La enfermedad y sus metáforas” (1978). Diez años más tarde fue ampliado con “El sida y sus metáforas” (1988), donde explicaba que ciertas enfermedades originan actitudes sociales que hacen más daño al enfermo que la propia enfermedad. 

Brillante escritora y pensadora, Susan luchó valientemente por la verdad, fue una gran activista de los derechos humanos, de la defensa de los escritores encarcelados, defendió siempre el derecho a rebelarse contra las injusticias, fue crítica con la política y la sociedad de su país. Desde joven creía que “lo más deseable en el mundo es la libertad de ser fiel a uno mismo, es decir la Honradez” y “la única diferencia entre los seres humanos es la inteligencia”.

En los años 90 viajó a Sarajevo durante su asedio y en un teatro bombardeado, dirigió la obra teatral “Esperando a Godot”, obra que simboliza el tedio y la carencia de significado de la vida humana, mostrando su apoyo a las víctimas del conflicto. Ya en el siglo XXI criticó las invasiones de Estados Unidos en Medio Oriente y se preguntó si el atentado a las Torres Gemelas del 11 de setiembre de 2001 no tendría que ver con la política exterior de su país. 

Muy controvertida, fue admirada por muchos y criticada por otros. Ha recibido el Premio Jerusalén de Literatura (2001) y en 2003 el Príncipe de Asturias de las Letras y el Premio de la Paz del Comercio Librero Alemán. Por dieciséis años mantuvo una relación amorosa con la fotógrafa Annie Leibovitz (1949- ) que terminó con la muerte de Susan Sontag en diciembre de 2004. 

Años más tarde su hijo David Rieff ha publicado los Diarios de su madre, casi una autobiografía que Susan estuvo escribiendo desde los catorce años, de 1947 hasta 1980.

sábado, 23 de marzo de 2019

Siglo XIX - Virginia Woolf

              Breve Biografía de Virginia Woolf 

Adeline Virginia Stephen, más conocida como Virginia Woolf, nació en Londres en 1882. Destacada escritora, periodista y feminista inglesa. 

Hija de sir Leslie Stephen (1832-1905) un hombre autoritario, historiador y crítico literario y de Julia  Jackson  Duckworth  (1846-1895), miembro de una familia de importantes editores, Virginia fue la tercera de cuatro hermanos. Recibió, igual que sus hermanos, una educación rígida en casa impartida por tutores; creció en un ambiente frecuentado por artistas, literatos y políticos y desde pequeña se destacó por su creatividad. Tenía además tres hermanastros, hijos del primer matrimonio de su madre. 

En 1895 a los trece años, Virginia quedó huérfana de madre, dos años más tarde falleció su hermanastra Stella (1869-1897) a los 28 años;  en 1905 su padre, a causa de un cáncer y un año después su hermano Thoby (1880-1906). Todo esto la llevó a sufrir estados anímicos depresivos, con cambios de humor, lo que la obligó a estar internada en “casas de reposo” o psiquiátricos. 

Tras la muerte de su padre, Virginia se trasladó junto a sus hermanos al barrio londinense de Bloomsbury donde formaron un grupo de intelectuales, filósofos, escritores, críticos de arte, llamado el Círculo de Bloomsbury. De ideología liberal y humanista, los miembros del grupo discutían sobre la búsqueda del conocimiento y el placer estético y mostraban cierto rechazo hacia la moral victoriana y a la clase media alta a la cual todos pertenecían. 

Transgresora y desafiante con los prejuicios sociales y morales de la época, Virginia trabajó para conseguir independencia económica: escribía artículos y críticas literarias para varios periódicos, pero antes de enviarlos para su publicación los revisaba con un cuidadoso y riguroso proceso.

En 1912 Virginia se casó con el también escritor e historiador Leonard Woolf, miembro también del grupo de Bloomsbury y del que tomó su apellido; ambos fundaron la editorial Hogart Press en 1917. En 1922 se publicó “El cuarto de Jacob”, aunque ya tenía publicadas dos novelas, esta fue la primera obra de Virginia en esta editorial. En 1925 apareció “La señora Dalloway”, donde expuso temas sociales como la represión sexual, la depresión y la bisexualidad. Ese mismo año conoció a la escritora Vita Sackville-West (1892-1962), con quien mantuvo una relación amorosa, testigo de ese amor es la correspondencia que ambas intercambiaron con exquisito lenguaje erótico. Aunque el romance terminó, la amistad entre las dos mujeres, duró toda su vida. 

Prolífica escritora, gran ensayista, escribió cartas dramáticas, novelas y hasta cuentos; se destacó también como crítica literaria. Era considerada una escritora intelectual e innovadora, cada obra que publicaba recibía elogiosas críticas, entre ellas se destacan: “Al faro” (1927), “Orlando” (1928), “Una habitación propia” (1929) ensayo feminista donde analizó el rol de la mujer en la sociedad, los obstáculos y prejuicios que debían superar en un mundo dominado por hombres, planteaba la idea de que “una mujer debe tener dinero y una habitación propia si quiere dedicarse a escribir ficción”. “No hay barrera, cerradura ni cerrojo que puedas imponer a la libertad de mi mente”. 

A pesar de su éxito literario, Virginia seguía sufriendo períodos depresivos y cambios de humor dramáticos. Su esposo siempre estaba a su lado y al estallar la II Guerra Mundial la pareja había decidido que, si Alemania invadía Inglaterra, se suicidarían juntos, ya que corrían peligro al ser Leonard judío. En 1940 la casa londinense de la pareja fue destruida en un bombardeo alemán, lo que llevó a Virginia a la desesperación. 

En marzo de 1941 se quitó la vida lanzándose al río Ouse. Había dejado dos cartas, una para su esposo y la otra para su hermana Vanessa Belllas dos personas más importantes para ella. Su esposo incineró sus restos y esparció sus cenizas en el jardín de su casa.

De forma póstuma, se editó "Entre actos" (1941), su última novela, donde reflejó sus preocupaciones, sus pasiones y desvelos, la ambivalencia sexual, con gran sensibilidad y nostalgia.  Virginia Woolf está considerada como una de las escritoras más importantes del siglo XX. 

martes, 12 de marzo de 2019

Siglo XIX - Colette

                  Breve Biografía de Colette

Sidonie Gabrielle Colette, conocida como Colette, nació en Saint Sauveur en Puisaye, Borgoña, en 1873. Escritora, periodista, guionista, crítica de teatro francesa

Fue la menor de los cuatro hijos de Sidonie Landoy y el capitán argelino Jules-Joseph Colette: vivió feliz en contacto con la naturaleza, en la villa de Bourgogne. Su madre, una mujer de gran cultura, le inculcó el gusto por la lectura: desde pequeña leía a Balzac, Víctor Hugo, Alphonse Daudet .

En 1893, con veinte años, Gabrielle se casó con Henry Gauthier Villars (1859-1931), quince años mayor que ella y se instalaron en París. Willy, como era conocido este escritor y crítico musical, pertenecía a una familia adinerada de editores y llevaba una vida mundana en las noches parisinas de la alta sociedad; tenía varios escritores fantasmas que escribían sus artículos y novelas. Animó a su esposa a escribir sobre sus recuerdos de infancia y cuando Gabrielle escribió, él firmó con su propio nombre los libros.

Willy esclavizó a su esposa, llegando a encerrarla para que escribiera durante largas jornadas. Las novelas tuvieron un rápido éxito editorial, así aparecieron “Claudine en la escuela” (1900), “Claudine en París” (1901), “Claudine en su casa” (1902) y finalmente “Claudine desaparece” (1903).  Después de trece años de desdicha e infidelidades -  Willy  tuvo varias amantes, igual que Gabrielle que mantuvo relaciones con otras mujeres, -  el matrimonio terminó en divorcio en 1906. 

Gabrielle, rebelde y liberal, emprendió una dura batalla legal para recuperar la autoría de sus libros, y comenzó a firmar con su apellido paterno Colette. El primer libro que llevó su firma fue “La vagabunda” (1910). Era una mujer valiente, de gran talento, transgresora y desafiante. Tras el divorcio, llevó una vida agitada que provocó varios escándalos, entre ellos el que protagonizó en el Moulin Rouge, con una de sus amantes, en la obra llamada "El sueño de Egipto" (1907), en la que las dos mujeres se besaban en el escenario. Fue el colmo de la inmoralidad para los sectores más puritanos de la sociedad. 

Su segundo marido fue Henry de Jouvenel (1876-1935) con quien se casó en 1912 y tuvieron una hija que apodó Bel Gazou (1913-1981). Henry era redactor jefe del diario Le Matin y Colette comenzó su carrera de periodista, con notas y reportajes, hasta su escandaloso divorcio en 1923, luego de convertirse en la amante del hijo de su marido, un joven de 17 años, Bertrand de Jouvenel. Desde 1933 a 1936 escribió crítica teatral en el periódico Le Journal. En 1935 se casó con el escritor y periodista Maurice Goudeket (1889-1977) su tercero y último marido, que la acompañó hasta sus últimos años, en que estuvo en una silla de ruedas, a causa de una artritis de cadera. 

Colette en Sueño de Egipto - 1907
Colette además de novelista y periodista, fue cronista de guerra, por la que recibió La Legión de Honor, guionista de cine, crítica de teatro y artista de music hall. Prolífica escritora, de gran calidad literaria, fue una influyente y destacada personalidad dentro del mundo de las letras francesas; sus obras fueron elogiadas por varios escritores renombrados de la época, como Marcel Proust, André Gide y Paul Claudel. Fue la primera mujer miembro de la Academia Goncourt desde 1945 y llegó a presidirla entre 1949 a 1954, algo excepcional para una mujer. Entre sus obras se destacan: “El trigo verde” (1923), “Lo puro y lo impuro“ (1932), “La jungla negra” (1938), “Gigi” (1944), novela que fue llevada al cine en 1958. 

Fue condecorada en 1953 con la medalla de Gran Oficial de la Legión de Honor. Colette murió en 1954, a los 81 años. Francia organizó funerales de Estado, por primera vez, para honrar a una mujer. 


lunes, 25 de febrero de 2019

Siglo XX - Alejandra Pizarnik

                Breve Biografía de Alejandra Pizarnik

Flora Alejandra Pizarnik nació en 1936 en Buenos Aires. Poetisa argentina. 

Sus padres, Elías Pizarnik y Rosa Bromiker eran polacos y debido al avance del nazismo en Europa, emigraron a Argentina en el año 1934; unos meses más tarde nació su hermana Myriam. Casi todos sus familiares europeos murieron en la 2da. Guerra Mundial, eran conversaciones frecuentes entre sus padres, lo que ensombreció la infancia de las niñas. Myriam y Flora se educaron en una escuela pública y en la Zalman Reizien Schule, centro formativo hebreo donde aprendían a leer y escribir en yiddish, así como la historia y religión del pueblo judío. Buma era el sobrenombre yiddish para Flora y el diminutivo Blímele donde la conocían en el colegio hebreo. 

Su infancia fue muy complicada y la constante comparación que hacía su madre con su hermana, delgada, rubia y bonita, le marcaron de forma obsesiva; ya en la adolescencia tenía tendencia a subir de peso y comenzó a ingerir anfetaminas, lo que le provocaba trastornos del sueño, euforia e insomnio: era una chica triste y solitaria. En 1953 ingresó en la Universidad de Buenos Aires, donde estudió Filosofía, luego Periodismo y Letras y participó en escuelas de arte y pinturas. Con esas clases de pinturas descubrió su vida poética. 

Así nació Alejandra Pizarnik; fue la primera poetisa argentina en atreverse a apartarse de las costumbres y los prejuicios de la sociedad: estudiantes de clase media recatadas y discretas, de buena conducta y aplicación en la escuela. Alejandra dejando atrás sus otros nombres, creó una identidad diferente a partir de su poesía: contradictoria, transgresora, extravagante, vulnerable y también humana. Quería gritar lo que sentía, desahogarse y que todos lo supieran: sus problemas de peso, su tartamudez, sus crisis de depresión. En su obra aparecieron los temas de la infancia perdida y la muerte, la falta de amor, más tarde el miedo a la locura, el dolor de la soledad, el silencio, el vacío del ser. Sus poemas expresaron su gran angustia. Publicó su primer libro en 1955 “La tierra más ajena”, con solo 19 años. En 1956 “La última inocencia”. 

De 1960 a 1964 vivió en París donde trabajó para distintas revistas literarias y tradujo a varios autores franceses y rusos. Estudió Historia de la Religión y Literatura Francesa Contemporánea en la Sorbona. Frecuentó a artistas e intelectuales y entabló amistad con Octavio Paz (1914-1998), Julio Cortázar (1914-1984) y otros escritores extranjeros como Italo Calvino (1923-1985). Aunque asistía a conferencias y lecturas de poesía en púbico, su vida sin embargo, seguía entre “la esperanza y la desesperanza, las ganas de morir y de vivir”. La imagen de la muerte abunda en sus poemas. 

En 1964 regresó a Buenos Aires por la enfermedad de su padre quien murió en 1967. Alejandra se sentía oprimida, encerrada en su ciudad y empeoraba su depresión. Retornó a París, pero sus serias crisis depresivas la llevaron a intentar suicidarse en varias ocasiones: la primera en 1970. Ha obtenido varios reconocimientos por su obra: Premio Municipal de Poesía (1966), Beca Guggenheim en Artes América Latina y Caribe (1969) y la Beca Fulbrigh (1971).

De regreso a Argentina, estuvo internada en un centro psiquiátrico bonaerense: en setiembre de 1972, cuando tenía permiso para pasarlo en su casa, terminó con su vida con una sobredosis. Tenía 36 años. Alejandra Pizarnik ha dejado un importante legado literario, fruto de su talento, entre sus obras se destacan: “Árbol de Diana” (1962), “Los trabajos y las noches” (1965), “Extracción de la piedra de la locura” (1968), “El infierno musical” y “La condesa sangrienta” (1971).

Póstumamente se publicaron su poesía completa, su prosa y sus Diarios.

viernes, 8 de febrero de 2019

Siglo XX - Jocelyn Bell

                 Breve Biografía de Jocelyn Bell

Susan Jocelyn Bell nació en Belfast, Irlanda del Norte, en 1943. Astrofísica irlandesa que descubrió la primera radioseñal de un púlsar.

Su padre era arquitecto del Observatorio Armagh, y un ávido lector, influyó en sus cuatro hijos el gusto por la lectura: Jocelyn se interesó por los libros de astronomía. Estudió en la Mount School en York (Inglaterra), un colegio cuáquero para niñas. Más adelante, asistió a la Universidad de Glasgow, donde era la única mujer y tuvo que soportar las burlas de sus compañeros y la indiferencia de los profesores; se graduó en 1965 en Física y luego comenzó un doctorado en la Universidad de Cambridge. Durante los dos primeros años colaboró con el astrónomo Antony Hewish (1924- ) en la construcción de un radiotelescopio para usar los destellos interplanetarios en el estudio de los quásares. 

Este instrumento comenzó a funcionar en julio de 1967 bajo la exclusiva responsabilidad de Jocelyn como única encargada. Con tenacidad y dedicación utilizaba el telescopio y analizaba cada día unos treinta metros de papel con gráficos impresos. Unos meses más tarde, tenía 24 años, registró por primera vez la fuente de radio que fue identificada como el primer púlsar, es decir, una estrella de neutrones girando a gran velocidad. Tanto su profesor de tesis, A. Hewish como otros colegas no la tomaron en serio por ser joven y mujer e indiferentes, continuaron con otras investigaciones.

El descubrimiento se publicó en la revista científica Nature con el título: "Observación de una fuente de radio rápidamente pulsada". Tras terminar su doctorado en 1969, Jocelyn se casó con Martin Burnell, que era un oficial del gobierno y su carrera les llevó a varias partes de Gran Bretaña. Trabajó a tiempo parcial mientras criaba a su pequeño Gavin Burnell, nacido en 1973, aunque su marido pensaba que con el hijo se olvidaría de la ciencia y se dedicaría al hogar. Durante ese período estudió casi todos los espectros de onda en astronomía y adquirió una gran experiencia. Se involucró en la investigación y enseñanza en astronomía en distintas universidades y estudió astronomía infrarroja en Edimburgo. 

Unos años más tarde, en 1974 Antony Hewish y su director del departamento Sir Martin Ryle, (1918-1984) recibieron el Premio Nóbel de Física, por el descubrimiento de los púlsares y el trabajo pionero en radioastrofísica, respectivamente, ignorando totalmente a Jocelyn. La falta de reconocimiento a esta brillante investigadora generó una gran controversia entre la comunidad científica. Fue la primera vez que se otorgaba el Premio a unos astrónomos. Jocelyn minimizó esta controversia: “Creo que degradaría los Premios Nóbel si fueran otorgados a estudiantes de investigación, excepto en casos muy excepcionales y no creo que este sea uno de ellos”.

En 1989, Jocelyn y Martín se separaron (se divorciaron en 1993) tras 20 años de matrimonio; su esposo tenía envidia que fuera más exitosa que él, pues ya había recibido múltiples premios por sus descubrimientos: En 1978, había recibido el Premio J. Robert Oppenheimer de la Universidad de Miami, en 1986 el Premio Beatrice M. Tinsley de la Sociedad Astronómica Americana y en 1989 recibió la medalla Herschel de la Royal Astronomical Society. 

En 1990, Jocelyn aceptó el puesto de catedrática de física en la Universidad Abierta y se mudó con su hijo a Milton Keynes, en el centro de Inglaterra, donde estaba la sede de la universidad. Allí realizó sus propios proyectos de investigación, la mayoría de ellos dedicados al estudio de sistemas binarios de estrellas - estrellas que orbitan girando alrededor de un punto común.

Brillante y talentosa, Jocelyn Bell es una de las científicas más influyentes del Reino Unido y ha recibido numerosos galardones: como ser nombrada Dama del Imperio Británico en 1999 y 22 doctorados honoris causa entre 1993 y 2015. Es Presidenta de Honor de la Burnell House en la Escuela de Gramática Cambridge, en Ballymena, Irlanda del Norte. Es miembro de la Religious Society of Friends (cuáqueros) y Consejera del Instituto Faraday para la Ciencia y la Religión, de la Universidad de Cambridge. 

Actualmente, es una gran defensora de los derechos de la mujer en la ciencia y recorre universidades, centros de investigación y conferencias contando su experiencia. Es profesora visitante de Astrofísica de la Universidad de Oxford y en 2018 este centro de estudios le otorgó el Breakthrough Prize en la categoría Física Fundamental, reconociendo su liderazgo científico. Al recibir el dinero del Premio, Jocelyn Bell dijo que donará el monto íntegro para financiar a mujeres, comunidades étnicas minoritarias y estudiantes refugiados para que puedan convertirse en investigadores de física y  declaró: "Las sociedades serán más saludables si son más diversas". 

lunes, 21 de enero de 2019

Siglo XIX - Harriet Quimby

         Breve Biografía de Harriet Quimby

Harriet Quimby nació en 1875 en Michigan. Periodista, guionista de cine, crítica teatral y primera mujer norteamericana en obtener una licencia de piloto. 

En 1900 su familia se trasladó a San Francisco, California, donde Harriet comenzó a trabajar como periodista. En 1904 emigró a Nueva York a trabajar en la revista “Leslies Weekly” como crítica de teatro y durante nueve años se publicaron sus más de 250 artículos: desde consejos para el hogar, asesoramiento a las mujeres de cómo conseguir empleo hasta eventos sociales, deportivos o políticos. Harriet fue autora de siete guiones para el cine mudo en los estudios Biograph, que fueron dirigidos por el director David W. Griffith (1875-1948) en 1911, además tuvo un pequeño papel actuando en una película.

En 1910 al asistir a un Torneo Aéreo Internacional en Long Island, Harriet se interesó en la aviación y decidió aprender a volar. Acudió a varias escuelas de vuelo, pero fue rechazada por ser mujer. Audaz y decidida tomó clases con un instructor de vuelo y logró su licencia en 1911. Se convirtió así en la primera mujer norteamericana en obtener su certificado de piloto. Fue la segunda mujer piloto con licencia en el mundo, después de Élise Deroche.  

En abril de 1912 en un monoplano Blériot, Harriet realizó una proeza: ataviada con un elegante traje de satén color púrpura esta intrépida aviadora, fue la primera mujer en cruzar el Canal de la Mancha, desde Dover, Inglaterra hasta llegar a Hardelot, cerca de Calais, en Francia. Regresó con éxito a América por esta hazaña, aunque pasó inadvertida en ese momento por la prensa mundial, debido al hundimiento del mayor barco del mundo, durante su viaje inaugural, el Titanic, el 14 de abril. 

Unos meses más tarde, en julio de ese mismo año Harriet pilotaba su nuevo monoplano Blériot, durante las celebraciones del Tercer Aniversario de la Aviación de Boston, junto a William Willard, organizador del evento. De repente, el avión se lanzó hacia adelante, expulsando de sus asientos a Willard primero, luego a Harriet, ambos murieron trágicamente en la caída. La aeronave aterrizó con pocos daños.

Harriet Quimby murió en 1912, tenía 37 años y sus restos fueron sepultados en el cementerio de Nueva York. En 1991 se la homenajeó con un sello de correo aéreo de los EE.UU.


miércoles, 16 de enero de 2019

Siglo XVII - Josefa de Óbidos

                    Breve Biografía de Josefa de Óbidos

Josefa de Ayala Figueira, apodada Josefa de Óbidos, por la localidad lusa en la que vivió, nació en Sevilla en 1630. Destacada pintora del barroco portugués del siglo XVII. 

Casamiento místico de Sta. Catalina
Su padre Baltazar Gomes Figueira (1604-1674), natural de Óbidos, en 1626 se trasladó a Sevilla para seguir la carrera militar, sin embargo recibió una esmerada educación artística en el taller de Francisco Herrera, el Viejo. Desde 1580 Portugal pertenecía a la Península Ibérica hasta su independencia en 1640. Al final de 1629 Baltasar se casó con la sevillana Catalina de Ayala Camacho y tuvieron siete hijos, siendo la mayor Josefa. 

Baltazar se convirtió en un excelente pintor profesional, especialista en pintura de naturalezas muertas, retratos y bodegones. En 1634 regresó a Óbidos con su mujer y una pequeña hija, nacida en 1632, y donde se dedicó a pintar en iglesias y en la ciudad universitaria. En esta ciudad nacerían sus otros cinco hijos; Josefa permaneció varios años en Sevilla junto a su padrino y maestro Francisco Herrera, el Viejo, donde fue desarrollando sus dotes pictóricas de manera autodidacta.

A los catorce años Josefa se instaló en Óbidos junto a sus padres; dos años más tarde ingresó en el convento de Santa Ana de Coimbra, donde recibió enseñanzas religiosas y los primeros conocimientos artísticos. Ya en sus primeras obras: los grabados de "Santa Catalina" y de "San José", de 1646 destacó como una artista de gran talento. Josefa no siguió la vida religiosa, aunque quedó extasiada con los textos de Santa Teresa de Ávila (1515-1582). 

En 1653 abandonó el convento y regresó a la casa paterna. No tuvo contacto directo con la pintura española del Siglo de Oro, aunque su padre tenía grandes colecciones de cuadros de maestros andaluces. Ella conoció su siglo sin salir de Óbidos, era una gran pintora espontánea, su estilo Barroco era alegre y colorido y con mucha libertad. La artista usó varios tipos de soportes, como pintura en madera, o en pequeños formatos de cobre y trabajó además, la técnica del grabado. En sus visitas al convento por motivos profesionales, animaba a las monjas a que, sin olvidar el rezo, trabajaran las manualidades y la pastelería para que consiguieran autonomía económica y no dependieran de la superioridad eclesiástica.

Josefa predicaba con el ejemplo, dedicó toda su vida a la pintura en una sociedad considerada machista: las mujeres dependían del permiso de un hombre para hacer negocios. En 1661, Baltazar Gomes firmaba un papel a su hija como “mujer emancipada”, lo que le permitía cobrar por sus trabajos. A la muerte de su padre, en 1674, ya una pintora y grabadora consagrada, abrió su propio taller, donde además de pintar, enseñaba; abandonó las miniaturas y se atrevió con los retablos religiosos con adornos florales, encargos de conventos e iglesias, cuadros de flores y naturalezas muertas, bodegones, retratos, entre ellos los de la familia real por los que se hizo muy famosa. 

Niño Jesús
Ha dejado más de cien obras, entre las que se destacan: ”El casamiento Místico de Santa Catalina”, “San Francisco y Santa Clara adorando al Niño” y las imágenes del “Menino Jesús”.

Josefa de Óbidos falleció rica, en 1684, con apenas 54 años, siendo enterrada bajo el altar de Nuestra Señora del Rosario de la Iglesia de San Pedro de Óbidos, dejando sus bienes a sus dos sobrinas y a las que pidió en su testamento que siempre fueran vinculados a un linaje femenino.

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