domingo, 28 de junio de 2020

Siglo XX - Nise da Silveira

         Breve Biografía de Nise da Silveira

Nise da Silveira nació en 1905 en Maceió, Alagoas, Brasil. Médica psiquiatra

Se educó en el colegio religioso del Santísimo Sacramento. En 1921 ingresó a la Facultad de Medicina de Bahía, donde se recibió de doctora en 1926, a los 21 años; fue la única mujer entre 157 hombres que se graduaron ese año. El título de su tesis fue: “Ensayo sobre la criminalidad de la mujer en Brasil”. Se casó con un compañero de la Facultad, el médico Mario Magalhaes da Silveira con quien vivió hasta su muerte en 1986. 

Tras la muerte de su padre, en 1927, la pareja se trasladó a Río de Janeiro donde no solo participaban de los círculos artísticos y literarios, también frecuentaban los ambientes marxistas. En 1933 Nise comenzó a trabajar en el Servicio de Asistencia a Psicópatas y Profilaxis Mental en el Hospital de Praia Vermelha.

Durante la insurrección comunista de 1935 para derrocar al régimen de Getúlio Vargas (1882-1954), de inspiración fascista, Nise fue denunciada por una enfermera por tener libros marxistas; estuvo detenida por 18 meses. Hasta 1944 estuvo con su marido casi en la clandestinidad, alejada de las actividades públicas por la persecución política. Este período lo aprovechó para seguir formándose.

A mediados de 1944 regresó a trabajar al Centro Nacional de Psiquiatría en el Hospital Pedro II, en Río de Janeiro. La segregación, la exclusión, el estigma social y los prejuicios junto a las malas condiciones de vida, el escaso personal y pocas actividades terapéuticas eran las características de las instituciones psiquiátricas, por lo que llevó a la marginación, deterioro y despersonalización de estos pacientes.

Con mucha energía y determinación, la Dra. Nise se opuso a los tratamientos violentos que se usaban con los pacientes mentales: electrochoques, camisas de fuerza, aislamiento y otros métodos brutales. Luchó con firmeza, desafiando las técnicas psiquiátricas agresivas que se usaban hasta ese momento. Sufrió discriminación y burla por parte de la comunidad científica.

Dibujo de un paciente
En 1946 instaló la “Sección de Terapia Ocupacional y Rehabilitación” (STOR): en lugar de las tareas de limpieza, barrer y limpiar los baños, que los pacientes hacían, la Dra. Nise, con mucha paciencia y sensibilidad, organizó talleres de pintura y de esculturas para posibilitar a los enfermos conectarse con la realidad a través de dibujos o a ser creativos. Fue su directora hasta su forzosa jubilación en 1975, al cumplir los 70 años.

Unos años más tarde, en 1952, fundó el “Museo de Imágenes del Inconsciente”, con las creaciones de los artistas-pacientes. Este material con más de 350.000 piezas, ha servido para investigar el mundo interior de las personas esquizofrénicas y sus conflictos: artistas creadores y espontáneos. Más adelante, fue pionera en la investigación de las relaciones emocionales entre pacientes y animales: introdujo gatos y perros, como forma de establecer contactos afectivos y lograr el poder sanador de los animales como co-terapeutas. En 1956, fundó una clínica “Casa de las Palmeras”, para la rehabilitación de antiguos pacientes externos, donde podían expresar libremente su arte. Utilizó el arte como medio de sanación. 

Mandala de un paciente
Nise asistió al “II Congreso Internacional de Psiquiatría”, en 1957, en Zúrich, donde conoció al médico psiquiatra suizo Carl Gustav Jung (1875-1961). La exposición ‘Esquizofrenia en Imágenes’ que inauguró Jung sobre los mandalas y otras obras del Museo de Imágenes del Inconsciente, logró el reconocimiento internacional del trabajo que implementaba la Dra. Nise. Después realizó estudios junguianos en el Instituto Carl G. Jung, creado en 1948 por el mismo psiquiatra, donde investigó en psicología analítica y psicoterapia.

De regreso a Brasil con gran generosidad intelectual, formó un grupo de estudio para introducir y difundir los trabajos de Jung; más tarde se promovieron seminarios, charlas e investigaciones, siempre bajo la supervisión de Nise. En “Casa de las Palmeras” los médicos participaban en actividades expresivas junto a los pacientes, sin discriminación, como una forma de ofrecer un servicio más humano. 

La Dra. Nise da Silveira, de aspecto frágil pero de gran personalidad, dedicó su vida a la psiquiatría y a la humanización de los pacientes; volcó toda su experiencia en sus libros “Jung, vida y obra” (1968), “Imágenes del Inconsciente” (1981) con más de 270 ilustraciones, “Gatos: A emoçâo de Lidar” (1998), “El mundo de las imágenes” (1992).

En reconocimiento de su trabajo, Nise ha sido galardonada con diversas condecoraciones y premios: Premio Personalidad del Año de 1992; Medalla Chico Mendes, del grupo Tortura Nunca Más en 1993; Orden Nacional del Mérito Educativo, por el Ministerio de Educación y Deportes (1993). 

Nise da Silveira falleció en Río de Janeiro en 1999 a los 94 años de edad. Luego de su muerte, se han abierto con su nombre, en diferentes ciudades de Brasil y en el exterior, museos, centros culturales e instituciones terapéuticas similares a las creadas por Nise.

domingo, 21 de junio de 2020

Siglo XX - Isabel de los Ángeles Ruano

     Breve Biografía de Isabel de los Ángeles Ruano

Isabel de los Ángeles Ruano nació en 1945 en Chiquimula, Guatemala. Escritora, poeta, educadora y periodista guatemalteca. 

Siendo muy pequeña, sus padres se trasladaron a México donde vivieron hasta 1957. De regreso a Chiquimula, Isabel ingresó al Instituto Normal de Señoritas de Oriente (INSO); fue una brillante estudiante, tenía gran conocimiento de obras literarias y escritores importantes. Contagiaba su alegría, entusiasmo y liderazgo, formaba parte de la redacción del periódico del INSO, Vanguardia Estudiantil. Isabel frecuentaba las tertulias literarias de jóvenes, asistía a conciertos y a teatros, también a las manifestaciones estudiantiles de marzo y abril de 1962.

Estas gestas populares formaban parte de un proceso histórico que desde el Golpe de Estado en 1954 propiciado por la CIA y el gobierno de los EEUU, sumieron a la población a una serie de sangrientas dictaduras que se prolongaron hasta finales del siglo XX. Los guatemaltecos estuvieron sumergidos en un régimen de represión y pobreza extrema. 

En 1964, a los dieciocho años, Isabel se graduó de maestra de educación primaria; tras graduarse trabajó como periodista para el Diario de Centro América, en radio y en periódicos locales. Comenzó su carrera literaria en 1966, publicando en México su primer libro de poemas “Cariátides”. Isabel siguió perfeccionándose y en 1978 se graduó de Profesora de Enseñanza Media de la USAC (Universidad de San Carlos de Guatemala) y concluyó la Licenciatura en Lengua y Literatura. Impartió clases en el Instituto Normal de Señoritas “Centro América” (INCA). Un año más tarde obtuvo el importante Premio Internacional de Poesía de la Fundación Givré en Buenos Aires, Argentina.

A finales de la década de 1980 publicó “Canto de amor a la ciudad de Guatemala” y “Torres y tatuajes”; con gran vocación poética, en su obra vemos una profunda fuerza expresiva, unida a una melancolía desgarradora. Con sencillez y una mirada interna, explora las condiciones humanas de soledad, amor, muerte y miedo. Habla de lo efímero del amor, de sus sombras, de sus promesas y despedidas, de búsquedas, rupturas y desencantos.

Esta poetisa, que al mismo tiempo que nos habla en sus versos de angustia y ternura: “cada dolor es una nueva llaga/en cada instante hay una herida…”, comenzó a padecer trastornos mentales. Isabel cuando tenía poco más de cuarenta años, abandonó los ambientes literarios, taciturna y desconfiada, alejada de la realidad, empezó a vestirse con ropas masculinas, con traje holgado, corbata y botas. 

Deambula por la capital, en las calles del Centro Histórico, como vendedora ambulante, vendiendo lociones, desodorantes, poemas sueltos, incluso sus libros. A pesar de ello, Isabel no ha dejado de escribir: “Los del viento” (1999), “Café express” (2001). Por esta obra recibió el Premio Nacional de Literatura. En 2006 apareció “Versos dorados”.

Aunque muchas veces la llaman la “loca” y la “mujer varón” a Isabel le interesa vender sus poemas que siempre lleva en su maleta: “Agradezco que quieran leer mi obra, pero prefiero que me compren directamente los libros, hasta dedicatoria les agrego”.

Isabel de los Ángeles Ruano nunca critica a nadie, al hablar de sus poemas u otros autores su mirada se ilumina y habla con gran lucidez. Reconocida como una de las poetas vivas más importante de Guatemala, hoy a los setenta y cinco años vive en la indigencia, en soledad, sin agua ni luz, sin comida ni medicamentos, igual que su poema “Mendigaré”: “En nombre de mis versos, mendigaré para dejar regada la canción/ y hacer que mis palabras/ sean un arco iris de mi ser ante ustedes”.

En este mes de junio de 2020 se ha presentado una iniciativa para que el Estado le otorgue una pensión vitalicia.

martes, 16 de junio de 2020

Siglo XX - Anita Loos

           Breve Biografía de Anita Loos

Corinne Anita Loos nació en 1888 en Sissons (ahora Mount Shasta), California. Escritora, actriz, periodista, productora y guionista de cine

Nació en una familia de clase media y desde pequeña fue una ávida lectora; comenzó a los trece años a escribir anécdotas humorísticas y artículos para varias publicaciones periodísticas. Unos años más tarde su padre fue administrador de una compañía de teatro en San Diego, en esta ciudad, Anita actuaba en la compañía más famosa de la ciudad.

Tenía dieciocho años cuando inició su carrera de escritora y presentó en la Compañía American Biograph en Nueva York, un relato firmado como “A. Loos” llamado “El sombrero de Nueva York”. Con mucha decisión y valentía, dejando atrás los prejuicios de la sociedad de principios del siglo XX, Anita, pequeña y delgada, pero vital y creativa presentó ese relato sin revelar su nombre. En 1912, se convirtió en la primera mujer guionista en Hollywood , cuando David W. Griffith (1875-1948) la colocó en la nómina de Triangle Film Corporation. 

Dotada de gran talento e inventiva, preparó con mucha habilidad, subtítulos de pantallas para las películas mudas: hizo una adaptación de Macbeth en 1916 y luego trabajó en más de sesenta películas mudas. Ese mismo año Anita se asoció con el ya conocido director John Emerson (1874-1954) y trabajaron en varios montajes de películas como productor y guionista. Se casaron en 1919 y estuvieron juntos durante 35 años. Anita fue una de las primeras mujeres en unirse a la Liga Lucy Stone, una organización creada en 1921 que luchó para que las mujeres mantuvieran su apellido de soltera. 

En 1925 escribió la novela “Los caballeros las prefieren rubias” fue un gran éxito editorial, se han hecho más de ochenta ediciones de la misma y traducido a varios idiomas. Unos años más tarde la obra se adaptó al cine. Trabajó con varios productores: Joseph M. Schenck (1876-1961), Irving Thalberg (1899-1936), Edward H Griffith (1888-1975) y para la Metro Goldwyn Mayer (MGM).

Anita tenía una personalidad alegre y tenaz, era una guionista hábil de mente rápida e ingeniosa, de comedias satíricas y diálogos irónicos y desvergonzados. Casi un cuarto de siglo después de la publicación del libro, se hizo un musical en 1949 representándose durante dos años. En 1953 alcanzó mayor éxito la película con las actrices Marilyn Monroe y Jane Russell. También escribió películas sonoras y musicales.  

Prolífica, versátil, alegre e independiente, Anita fue autora de innumerables guiones, varias novelas, casi una docena de obras de teatro, biografías y un par de autobiografías. Entre sus guiones se encuentran: “Biografía de una chica soltera” (1935), “San Francisco” (1936), “Las mujeres” (1939), “Susan y Dios” (1940), “Cuando las mujeres se encuentran” (1941), “Me casé con un ángel” (1942). Anita Loos y su colega y amiga Frances Marion están consideradas las mejores guionistas del siglo XX. 

A mediados de la década de 1940 se trasladó a Nueva York y escribió libros y obras de teatro. Adaptó “Feliz cumpleaños” en 1946 y “Gigi” en 1951  sobre  la novela de Colette.  En 1966 se publicó su libro de memorias: “Una chica como yo” y “Hollywood, beso y adiós” en 1974. Anita siguió colaborando en revistas como Harper´s Bazaar, Vanity Fair y The New Yorker. 

Era respetada por su trabajo y responsabilidad; asistía frecuentemente a eventos de teatro y cine, iba a fiestas de gente importante y poderosa y daba entrevistas contando anécdotas de su vida, siempre contenta y vivaz.

Anita Loos, que había pedido a sus amigos que su funeral fuera “con risas y no con lágrimas”, murió en Nueva York, en 1981 a los 93 años.

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