viernes, 7 de mayo de 2021

Siglo XX - Irma Stern

                   Breve Biografía de Irma Stern

Irma Stern nació en 1894 en Transvaal. Pintora y escultora
sudafricana.

Desde 1857 la República de Transvaal fue un país independiente del sur de África hasta 1877, cuando se dio el primer enfrentamiento entre el Imperio Británico y los bóeres (grupo étnico de origen neerlandés y granjeros de religión calvinista), conocido  como la “Primera guerra bóer”  o “Primera guerra de liberación” (1880-1881). La "Segunda guerra Anglo-Bóer" (1899-1902)  terminó con la rendición de los bóeres y la anexión al Reino Unido. En 1910 Transvaal se convirtió en una provincia de la Unión Sudafricana, bajo el dominio británico.

La familia de Irma era alemana y se había instalado en Transvaal en 1886; su padre fue internado en un campo de concentración por los ingleses por sus tendencias pro-Bóer. En 1902 fue liberado y la familia regresó a Alemania. Desde muy pequeña, Irma se interesó en el dibujo; en 1913  en Berlín estudió arte en la Academia Weimar y a partir de 1917 con el pintor Max Pechstein (1881-1955)  miembro destacado del grupo expresionista alemán.

Irma realizó su primera exposición en 1919, a los veinticinco años, en Berlín en una de las principales galerías de arte, luego recorrió con sus trabajos varias ciudades del país. Frecuentó los círculos intelectuales de Alemania, y con el reconocimiento de la prensa europea, regresó  a Sudáfrica en 1920.

Dos años más tarde expuso por primera vez  en Ciudad del Cabo, pero fue incomprendida y acusada de inmoral por  la sociedad neocolonial y puritana. Los críticos ridiculizaron su obra con reseñas tituladas “Arte de Irma Stern - La fealdad como un culto”. Estas críticas no la desanimaron, con dedicación y talento, siguió pintando.

Viajaba mucho  entre Alemania y Sudáfrica. Recibió el Premio  de Honor  en la Exposición Internacional de Burdeos  en 1927 y fue la única seleccionada para representar a Sudáfrica en la Exposición Imperial de Arte en Londres en 1929.

Arab in Black
En la década de 1930 exploró sola muchos países africanos y se interesó en las diferentes culturas. En las expediciones por Senegal, Zanzíbar, Congo Belga, Irma absorbió sus culturas tradicionales que influyeron en su creatividad y libertad artística: comenzó a usar pinceladas fuertes y colores intensos en los paisajes y retratos de las tribus africanas. Fue una de las primeras artistas que representó a hombres y mujeres negros de su país, pintó la vida nativa en todo su esplendor. "Arab in Black" está considerada su obra maestra, el cuadro fue pintado durante una de sus primeras estancias en Zanzíbar en el año 1939.

Estas obras  que realizaba en África eran enviadas a distintas galerías de Europa, donde se exhibían y fueron admiradas por coleccionistas y críticos de arte. Ha pintado en varias ocasiones a su gran amiga Freda Feldman con quien mantuvo una gran correspondencia. Fue autora de la publicación de dos revistas ilustradas: “Congo publicado en 1943 y “Zanzíbar” en 1948.

Mujer congoleña
En la década de 1940 comenzó a ser una artista con prestigio en su propio país: realizó exposiciones en Ciudad del Cabo, en Johannesburgo y en Pretoria. Fue una destacada y prolífica expositora, con más de cien exposiciones individuales  a lo largo de su vida, tanto en Sudáfrica como en varios países de Europa. Ha  recibido numerosos premios.

Esculturas
No solo fue una reconocida pintora al óleo, también ha trabajado como ceramista y escultora, representando a los africanos.  Su gran interés en retratar a personas negras fue muy controvertido en la sociedad blanca sudafricana. El arte de Irma sirvió como lucha contra el apartheid que se aplicó desde 1948 hasta  principios de 1990. Según algunos historiadores, la venta de una obra suya ayudó a pagar los honorarios legales del líder negro  Nelson Mandela (1918-2013), arrestado en 1963 y sentenciado a cadena perpetua. Finalmente  el gobierno, presionado  por las campañas internacionales, lo liberó en 1990.

Irma Stern,  actualmente considerada una de las artistas más importantes de Sudáfrica, falleció en 1966 en Ciudad del Cabo. A partir de 1970 su casa se transformó en el Museo de Irma Stern donde se exhiben sus obras y sus objetos adquiridos durante sus viajes.  

miércoles, 21 de abril de 2021

Siglo XX - Yayoi Kusama

                 Breve Biografía de Yayoi Kusama 

Yayoi  Kusama  (o Kusama Yayoi  apellido antes del nombre) nació en Matsumoto, Japón, en 1929. Activista, artista, escultora y escritora japonesa.

Es la menor de cuatro hijos de una familia adinerada, pero infeliz.  Vivió una infancia muy traumática: sufrió abusos físicos por parte de su madre, quien además,  la obligaba a espiar a su padre en los actos sexuales con sus amantes. A los diez años comenzó a pintar flores de forma compulsiva, pero su madre  se lo impedía, por lo que empezó emocionalmente a sufrir crisis nerviosas.  Experimentó  alucinaciones y pensamientos obsesivos, con tendencia suicida.

En 1948  entró a  la Escuela  Municipal de Artes y Artesanía, en Kioto donde estudió  Nihonga, un riguroso estilo de pintura japonés de la Era Meiji (="era del culto a las reglas” entre 1868 y 1912). Aunque no le gustaba la rigidez y la tradición impuesta por su sensei (maestro), se graduó un año después.

Yayoi Kusama se interesó en el vanguardismo americano y europeo, que le permitió innovar y tener libertad de expresión. Comenzó a cubrir paredes, pisos, lienzos a gran escala y cuerpos desnudos con lunares, lo que se convirtió en su marca personal.  Ha luchado contra la incomprensión y los prejuicios de su entorno y la sociedad misógina y patriarcal en que vivía la llamaba una “artista loca” que no practicaba el auténtico arte japonés. En la década de 1950 realizó varias exhibiciones individuales  de sus pinturas en Matsumoto y Tokio.

En 1957, con 28 años, abandonó Japón y se trasladó a Nueva York donde fue conocida como líder del movimiento vanguardista; fue una época muy productiva y de desbordante creatividad, experimentó en grandes instalaciones llenas de luz, incorporaba espejos, color y música. Las flores son un tema recurrente en sus obras; creó dibujos con infinidad de puntos, con calabazas, óleos, acrílicos, pinturas, collages.

Una de sus obras más destacadas realizada en 1966, se expuso en la Bienal de Venecia: “Jardín de Narciso”, que consta de más de mil esferas de espejos sobre la hierba; Yayoi  Kusama vendía las esferas  a dos dólares cada una,  como una crítica a la comercialización del mercado del arte. En 1967 produjo y protagonizó la película “La autodestrucción de Kusama” que ganó un premio en el Concurso de Cine de Bélgica. 

Pacifista,  se manifestaba enérgicamente contra la guerra y abogaba por la paz y el amor: con gran audacia  y provocación,  organizaba happenings en el Central Park donde pintaba grupos de personas desnudas con lunares brillantes, como protesta contra la Guerra de Vietnam.  “Gran Orgía para Despertar a los Muertos” fue expuesta en el MoMA en 1969. También realizó “esculturas blandas”, una serie que llamó “Acumulación”, sillas y sofás  realizados con tela y acolchados donde expresó su agresividad y violencia, utilizando colores estridentes e imágenes fálicas. Tenía un profundo temor a la sexualidad  por sus traumas infantiles. Al traducir las alucinaciones en pinturas, he intentado curar mi enfermedad",  ha reflexionado  Yayoi.

Además de sus pinturas abstractas y surrealistas, la artista fue autora de novelas, historias cortas, cuentos infantiles y poesía surrealista. Escribió “La odisea de mi alma en lucha” un ensayo autobiográfico y  “La gruta de los estafadores de la calle Christopher" ganó un Premio Literario. A lo largo de su vida tuvo que ser internada en varias ocasiones en instituciones psiquiátricas, debido a episodios de su trastorno obsesivo. Ha atravesado fases muy creativas y otras oscuras y depresivas que plasmó en los lienzos “Acumulación de cadáveres” o “Sueño persistente”.

En 1973 regresó a Tokio donde reside de forma voluntaria en un psiquiátrico, el Hospital Seiwa para Enfermos Mentales y trabaja en su estudio, muy cerca de donde vive. Yayoi Kusama llama a sus creaciones “arte-medicina”. Hacia 1994 comenzó a crear esculturas al aire libre con flores gigantes: “Flor de Shangri-La” (2000).

Ha realizado varias exposiciones y en 1999  una gran retrospectiva de sus obras viajó por todo Estados Unidos y Japón. Expuso en varios países: Nueva Zelandia, Australia, Francia, Dinamarca, España, entre otros. En 2004 una importante exhibición individual de la artista “Kusamatrix” en el Museo de Tokio atrajo a más de 500.000 visitantes.

Ha recibido numerosos premios: La Orden de las Artes y las Letras (2003) y el Premio Nacional por Logros de Vida de la Orden del Sol Naciente (2006); ese mismo año se convirtió en la primera mujer japonesa en recibir el Premio Mundial de la Cultura, uno de los más prestigiosos de Japón para artistas reconocidos internacionalmente. Sus obras se encuentran en algunos de los museos de arte más importantes del mundo.

Al día de hoy, con noventa y dos años, Yayoi Kusama  es una de las artistas más conocidas y sigue creando arte todos los días. Ha dicho: “Hago mis obras para sobrevivir al dolor, al deseo de muerte”, "Espero que el poder del arte pueda hacer que el mundo sea más pacífico". 

Fuentes y Bibliografia

sábado, 10 de abril de 2021

Siglo XIX - Carmen de Burgos

         Breve Biografía de Carmen de Burgos 

María del Carmen de Burgos,  conocida como  Colombine, nació
en 1867 en Almería. Periodista, activista y destacada  escritora española. 

Nació en una familia de hacendados, fue la mayor de diez hijos y recibió una esmerada educación,  igual que todos sus hermanos. En 1883, a los dieciséis años se casó, contra la voluntad paterna, con Arturo Álvarez y Bustos (1850-1906) pintor y periodista. El matrimonio tuvo cuatro hijos, pero para Carmen, fue desde el comienzo un matrimonio infeliz; publicó sus primeros artículos en la revista satírica Almería Bufa que dirigía su marido y donde aprendió el oficio.

En 1895 obtuvo el título de maestra, estudiando por las noches; en 1901 tras el fallecimiento de tres hijos, con gran valentía y determinación, ya que en esa época las mujeres no eran dueñas ni de sí mismas, abandonó a su infame marido y partió con su pequeña hija María de los Dolores hacia Madrid. Amplió sus estudios en el Colegio Nacional de Sordomudos y Ciegos de Madrid.

Bajo el seudónimo de “Colombine”, fue la primera periodista profesional de España como redactora del madrileño Diario Universal en la columna “Lectura para la mujer”. En sus artículos expuso su lucha social  por los más desfavorecidos,  defendió la lucha a favor del divorcio, la educación e independencia de la mujer. Sus ideas progresistas, en su búsqueda de libertad y libre de ataduras, le granjearon la enemistad de la iglesia y de los sectores más conservadores: no concebían que una mujer desafiara las tradiciones establecidas y menos hablar de una ley del divorcio.

En 1905 viajó por Francia, Italia y Mónaco, becada por el Ministerio de Instrucción Pública para estudiar los distintos sistemas educativos. Retornó a Madrid  a su labor docente y periodística y lanzó en el Heraldo de Madrid una campaña a favor del sufragio femenino en su columna “El voto de la Mujer”.

Montó en su casa tertulias literarias donde se reunían pensadores, músicos y destacados escritores de la época:  Emilia Pardo Bazan, Juan Ramón Jiménez, Gregorio Marañón y donde conoció al joven escritor Ramón Gómez de la Serna (1888-1963)  con quien inició una larga relación amorosa y literaria. Fue la primera corresponsal de guerra al cubrir en 1909 la Guerra de Melilla, donde las tropas españolas se enfrentaron  a las tribus rifeñas en las minas de hierro.  Carmen narró la contienda y la vida de los soldados, de los heridos y la labor de la Cruz Roja.

Incansable luchadora, se afilió al Partido Republicano Radical Socialista, fue presidente de la Cruzada de Mujeres Españolas  y en 1921 organizaron la primera manifestación callejera sufragista en España. Carmen  llegó a presidir la Liga Internacional de Mujeres Ibéricas e Iberoamericanas.

Prolífera escritora, su producción literaria incluye más de cien novelas, reportajes, ensayos, conferencias, traducciones. Entre sus novelas se destacan: “La hora del amor” (1916), “La que se casó muy niña”, ”La malcasada” (1923), “Quiero vivir mi vida” (1931). En sus ensayos de temática social y de la mujer: “El arte de vivir”, “El arte de ser mujer” (1922), “La mujer moderna y sus derechos” (1927).    

Fue autora de una intensa obra periodística, más de 10.000 artículos de prensa, en diversos periódicos y revistas literarias. Usó varios seudónimos, entre ellos  “Gabriel Luna”, “Marianela”, “Raquel” y “Perico de los Palotes” para sus reseñas literarias.  Sus detractores para insultarla, la llamaban “La dama roja” o “La divorciada” por su obra “El divorcio en España” publicado en 1904.

Con la aprobación de la Constitución de 1931, en la Segunda República Española (1931-1939) se iniciaron las primeras reformas por las que tanto luchó Carmen: el matrimonio civil, el divorcio y el voto femenino desde las elecciones de 1933.

Carmen de Burgos falleció en 1932, a los 64 años, mientras participaba en una mesa redonda sobre educación sexual.

Tras la guerra civil y la llegada al poder del franquismo, sus libros fueron prohibidos, desapareciendo de las bibliotecas y las librerías.

martes, 23 de marzo de 2021

Siglo XX - María Reiche

                 Breve Biografía de María Reiche

María Reiche Newmann  nació en 1903 en Dresde,  Alemania.  Aunque de nacionalidad alemana, vivió sesenta años en Perú. Activista, escritora, traductora, investigadora  y arqueóloga.

Desde muy temprana edad mostró un gran interés por las matemáticas y la astronomía. Logró una amplia formación universitaria, graduándose en 1928  en la Universidad Técnica de Dresde, además dominaba varios idiomas.

En 1932 María emigró a Perú para trabajar como institutriz de los hijos del cónsul  alemán en la ciudad de Cusco y quedó impresionada por la belleza de los paisajes andinos. Visitó diferentes pueblos de esa ciudad; al terminar el contrato de trabajo, se estableció en 1937 en Lima impartiendo clases de alemán e inglés. Más tarde trabajó en el Museo de Arqueología, como traductora  de alemán con el Dr. Julio Cesar Tello (1880-1947) y con el profesor Paul Kosok (1896-1959).

María se trasladó en 1941 al desierto de Nazca como asistente de Kosok ayudándolo en sus investigaciones sobre los geoglifos dibujados en el suelo. Este profesor de Nueva York estaba estudiando las técnicas de irrigación prehistóricas  en los valles de la costa peruana.

La Pampa de Nazca es una zona árida y rocosa, uno de los lugares más seco del planeta; allí vivieron los Nazcas, una de las culturas preincaicas más importantes del Antiguo Perú, desde 200 A.C. hasta el año 600 de nuestra era. Produjeron una serie de hermosas cerámicas y geoglifos (conocidos como Líneas de Nazca) y un sistema subterráneo de acueductos. Su economía estaba cimentada en la agricultura, pero ante el proceso de degradación y deforestación de los suelos, se expandieron hacia otras tierras fértiles. Los geoglifos son la expresión artística más conocida de los nazcas: son enormes dibujos de varios kilómetros de largo de figuras zoomorfas, de plantas  y geométricas que aparecen trazadas sobre la superficie terrestre. Hay varias teorías: según algunos historiadores, la pampa era un lugar sagrado, donde realizaban rituales dedicados a sus dioses. Otros opinan que forman un gigantesco calendario astronómico: los nazcas podían ver el movimiento de los cuerpos celestes y saber cuándo sembrar y cuándo cosechar.

Colibrí
María, estimulada por Kosok, comenzó a estudiar e investigar estas figuras gigantescas, utilizando sus conocimientos de matemáticas y geometría: sus instrumentos eran un sextante, una brújula, una cinta métrica, una escalera y una escoba. Con gran perseverancia y minuciosidad, observando, midiendo y realizando dibujos cartográficos, iba quitando el polvo de los figuras,  barriéndolos con su escoba.  María pasó muchos  años recorriendo el desierto y viviendo en la pobreza para hacer su trabajo de investigación.  Era conocida como “La mujer que barría el desierto” o “La Guardiana de Nazca”.

En 1946 apareció la primera figura: la Araña y más tarde el Mono. Para María la Araña podría representar la constelación de Orión y encontró mucha similitud entre el Mono  y la Osa Mayor. Comprobó con la figura del Pájaro gigante (o Flamenco) y el Colibri, que medían más de 300 metros cada uno, que algunas de sus líneas convergían hacia el sol en un punto del cerro, en los solsticios de invierno y verano.

En 1948  escribió  su primera obra  "Los dibujos gigantescos en el suelo de las Pampas de Nazca y Palpa”  un libro donde  describió  sus investigaciones  sobre el “Calendario agrícola más grande del mundo”.  María  estaba convencida que los antiguos  moradores de la zona hacían  estos  dibujos  para marcar  la mejor época para cosechar y cuándo venían las lluvias.  En  1949 Kosok volvió a Nueva York y  María continuó sus trabajos de investigación.

Durante la década de 1950 alternó su trabajo en el desierto con la lucha para conservar las Líneas: hizo campaña en contra de un proyecto del Ministerio de Agricultura para irrigar la zona, lo que habría destruido totalmente los geoglifos. Yo quiero ser un instrumento para eliminar las injusticias culturales y que los peruanos aprendan a no depredar lo que es patrimonio de una nación y herencia de una cultura, porque la cultura es el reflejo de la idiosincrasia de un pueblo”.

Luchadora incansable, se empeñó en proteger los dibujos del desgaste del tiempo y de los intrusos que llegaban por la Carretera Panamericana, construida a través de los geoglifos.  A pesar del tiempo transcurrido, las líneas han sobrevivido por ser una zona con escasas precipitaciones y protegidas del  viento.  María  logró que el gobierno restringiera el acceso de coches, para eso construyó una torre mirador de 74 metros  de altura para que los turistas pudieran ver las figuras sin deteriorar los geoglifos del desierto.

En la década de 1970 presentó sus fotografías sobre Nazca en Alemania en una gran exposición que se llamó “Símbolos peruanos de tierra”. En 1992 María adquirió la nacionalidad peruana que le otorgó el gobierno, en mérito por su arduo trabajo de investigación  en la Pampa y dos años más tarde la UNESCO  declaró esa zona  Patrimonio de la Humanidad.

Dedicó cuarenta años de su vida a la investigación, conservación y difusión de este legado de la cultura ancestral y sobre esta escribió “El secreto de la pampa” (1968) y “Contribución a la Geometría y Astronomía en el Antiguo Perú” (1993).

María Reiche  falleció en 1998, a los 95 años, en Lima y fue sepultada en Nazca.  

lunes, 1 de marzo de 2021

Siglo XIX - Fanny Eaton

                          Breve Biografía de Fanny Eaton  

Fanny Eaton  nació en 1835  en  Jamaica. Modelo negra de artistas de la época victoriana.

Hija y nieta de mujeres esclavas, su madre Matilde Foster, tenía diecisiete años cuando  dio a luz a Fanny, pocos meses después de la emancipación. La ley de emancipación de los esclavos fue aprobada por el Parlamento Británico bajo fuertes  protestas del gobierno local, que estaba formado casi en su totalidad por esclavistas y el clero anglicano. En el año 1834  se abolió la esclavitud, pero Jamaica siguió estando bajo el dominio colonial británico hasta 1962 que obtuvo su independencia.   

Se desconoce quién ha sido su padre, pero se cree que pudo haber sido un hombre blanco, ya que Fanny era de raza mixta, es decir, mulata; en los primeros años de 1840  Matilde logró viajar a Londres, donde crió a su hija con su trabajo de  lavandera.  Fanny  desde muy joven trabajó como empleada doméstica. En 1857, a los veintidós años se casó con un conductor de carruajes James Eaton, con quien tuvo diez hijos. Ya casada, comenzó a modelar  para los miembros de la Hermandad Prerrafaelita.

La Hermandad Prerrafaelita fue una asociación de pintores, poetas y críticos de arte ingleses, fundada en 1848 en Londres por John Everett Millais (1829-1886), Dante Gabriel Rossetti (1820-1882) y William Holman Hunt (1827-1910). Este estilo artístico duró apenas un lustro, pero su influencia se reflejó en la pintura inglesa hasta principios del siglo XX; los artistas  se  inspiraron en temas medievales y en la época clásica de Grecia y Roma, es decir, antes del maestro Rafael (1483-1520), de allí su nombre “Prerrafaelita”. Las obras se   pintaban  al aire libre, con colores luminosos, directamente del natural, captando todos los detalles y buscando la perfección de pinturas y esculturas.

"La Madre de Moisés"

Fanny  con su cabello rizado y sus rasgos “exóticos” de mezcla racial, nacida en las colonias del Imperio Británico, atraía a los artistas y era considerada una mujer de gran belleza y fascinación.  Fue modelo tanto para historias bíblicas y mitos como en escenas árabes. Su primer retrato público fue una pintura de Simeon Solomon (1840-1905) llamada “La madre de Moisés” que se exhibió en 1860 en la Real Academia.  

Tras este debut fue muy demandada por otros artistas. En 1861 fue la pintura de Albert Moore (1841-1893), “La madre de Sísara”, otro personaje bíblico. Rossetti  la incluyó dentro de varias pinturas y también John Everett Millais, pero según los historiadores del arte, la imagen más bella de esta modelo,  fue un retrato de la pintora Joanna Boyce Wells (1831-1861) llamado “Cabeza de mujer mulata” y que actualmente se conoce como “Cabeza de la Sra. Eaton”. 

"Cabeza de la Sra. Eaton"
La pintura  “Jefté” de John E. Millais de 1867, fue la  última  obra en la que Fanny posó como  modelo. También modeló para clases de pintura en la Real Academia  de Londres, entre 1860 y 1879.

Quedó viuda  en 1881, a los cuarenta y cinco años, quedando a cargo de sus hijos, el menor de tan solo dos años. Trabajó como costurera y más tarde, fue cocinera para una familia de un comerciante de vinos. Hacia 1911 vivió en Hammersmith, al oeste de Londres con una de sus hijas y su familia. 

Fanny Eaton falleció en 1924, a los ochenta y nueve años. 

Considerada una  destacada  musa de artistas, su imagen  cuelga en las grandes galerías del mundo: en las galerías de Arte Tate Britain, Museo Británico, Centro de Arte Británico de Yale, entre otros.  

sábado, 13 de febrero de 2021

Siglo XX - Raven Wilkinson

       Breve Biografía de Raven Wilkinson  

Anne  Raven Wilkinson nació en Nueva York en  1935. Primera  mujer afroamericana bailarina de ballet.

Nació en el barrio de Harlem dentro de una familia acomodada; a los cinco años,  después de asistir a una función del Ballet Ruso de Montecarlo, decidió dedicarse a ese arte.

Tomó lecciones en la escuela del American Ballet y a los nueve años ingresó en la Academia Swoboda; sus maestros María y Vecheslov Swoboda, eran docentes muy exigentes y habían sido miembros del ballet del Bolshoi de Moscú. Fue rechazada  dos veces  por la discriminación y los prejuicios raciales,  por la gran compañía del Ballet Ruso de Montecarlo de Nueva York;  finalmente en 1955,  Raven  fue la primera bailarina negra en ser aceptada. Interpretó un variado  repertorio, y por su elegancia y excelente ductilidad, su libertad de movimientos, ritmo y musicalidad  le permitieron acceder  a un papel como solista, en “Las Sílfides” del coreógrafo  ruso Mijail Fokine (1880-1942).

Durante los seis años que permaneció en el Ballet Ruso de Montecarlo, realizó giras por todo Estados Unidos, incluido el Sur, donde había mayor segregación racial. Aunque  Raven tenía la piel pálida, ya que era mestiza, siempre se negó a  ocultar su raza,  sufrió discriminación  por ser “la bailarina negra”: en algunos hoteles se le impedía el ingreso y miembros del Ku Klux Klan  interrumpieron un ensayo, por lo que  la Compañía,  para garantizar su seguridad, no le permitió participar en algunas ciudades.

Ante tantas adversidades Raven abandonó en 1961 el Ballet Ruso de Montecarlo; audicionó  en otras compañías como el American Ballet Theater  y el Ballet Metropolitan Opera House, pero rechazada  y decepcionada  dejó por unos años la danza clásica.

En 1967 se trasladó a Holanda, animada por su amigo Sylvester Campbell  (1938-1997) otro bailarín afroamericano que bailaba en el Ballet Nacional Holandés;  con mucha decisión y valentía, hizo una audición y fue admitida como solista en la compañía.  Su experiencia en  este país, fue muy diferente a la de Estados Unidos, no tuvo que enfrentar ningún racismo y la aceptaron como lo que era: una gran artista. Exigente consigo misma y muy talentosa, amaba el ballet y su repertorio fue muy amplio: “La Bella Durmiente”, “El pájaro de fuego”, “Giselle”, “Serenata”, “Baile de Graduación”, “Festival de las Flores en Genzano” en dueto con Sylvester, entre otros.

Después de siete años en la Compañía,  Raven  se retiró a los treinta y nueve como bailarina activa.  Aunque la empresa  le ofreció pagar su formación como profesora,  ella volvió a su hogar, regresando a Estados Unidos en 1974. Ese mismo año  actuó en la Ópera de Nueva York como miembro de su conjunto de ballet.  Siguió actuando como  bailarina hasta 1985, cuando cumplió cincuenta años;  tras retirarse del baile, continuó participando en la escena como actriz durante las óperas,  hasta que la Compañía cerró en 2011.

Se desempeñó como mentora de Misty Copeland (1982 -) bailarina afroamericana que fue promovida  en 2015 a bailarina principal del Teatro de Ballet Estadounidense.

Anne Raven Wilkinson falleció en 2018, a los 83 años, en su casa de Manhattan, Nueva York.

viernes, 15 de enero de 2021

Siglo XIX - Emily Dickinson

        Breve Biografía de Emily Dickinson

Emily Elizabeth Dickinson nació en 1830 en Amherst,  un  pueblo de Massachusetts. Destacada poetisa norteamericana. 

Nació dentro de una familia acomodada y de estricta religión protestante: su padre Edward Dickinson, fue juez en Amherst  y participaba activamente en la política estatal y nacional. En 1840  Emily ingresó al Colegio Amherst, durante siete años recibió una esmerada educación, algo raro para la sociedad rural de la época;  aprendió varios idiomas y tuvo un especial interés por las ciencias naturales, dedicándose con entusiasmo a la botánica. Luego asistió por un corto tiempo al Seminario Femenino Mount Holyoke, para completar su educación superior y formación religiosa: querían hacer de ella una misionera, pero se enfrentaron  a su carácter  escéptico.  

En 1850 volvió a la casa de sus padres, donde daba largos paseos en contacto con la naturaleza; su dedicación a la botánica, le permitió confeccionar un herbario en el que recogió y clasificó  numerosas  especies  de flores  y hojas.  Le gustaba enseñar y fue la tutora en secreto de muchas niñas huérfanas de su pueblo. A través de los amigos de su padre,  Emily  mantuvo contacto con muchas personalidades de la época, como Samuel Bowles  (1826-1878) periodista y editor del diario Springfield Republican,  Benjamín Franklin Newton (1824-1853)  su primer amigo, estudiante de derecho del señor Dickinson y  el filósofo y poeta Ralph Waldo Emerson (1803-1882), el cual tuvo gran influencia en la escritura de sus poemas.

Ávida lectora leía muchos escritores y poetas de distintas nacionalidades: William Shakespeare, Charlotte Bronte y Emily Bronte, George Sand,  Elizabeth Barrett Browning. Fue una persona solitaria y una prolífica poeta, sin embargo, durante su vida llegó a publicar, con carácter anónimo,  apenas  siete de sus composiciones poéticas.  En  el siglo XIX el rol de la mujer era el matrimonio y cuidar de sus hijos o dedicarse a Dios. Emily fue rebelde y transgresora, al rechazar ser misionera;  le gustaba leer y escribir, algo que era muy criticado en esa época. Su padre le regalaba libros y al mismo tiempo le impedía leerlos, porque, según él, si realizaba un esfuerzo intelectual, repercutía negativamente en su salud.

Era considerada una excéntrica por los lugareños; de carácter independiente,  Emily se escondía en su habitación para escribir y pasaba en total soledad.  El aislamiento y la escritura eran su terapia para escapar de la monotonía, pero también era una forma de libertad, algo que no podía permitirse dentro de un matrimonio.

A partir de 1862 la poeta se recluyó en su casa, comenzó a vestirse totalmente de blanco y rehuía las visitas;  sufría de depresión, teniendo un gran miedo a la muerte.  A pesar de su aislamiento,  Emily enviaba una enorme cantidad de cartas, a veces acompañadas de poemas, a amigos y a destacadas personalidades literarias de la época.  Pedía la opinión de hombres a los que admiraba y consideraba sabios,  sobre sus poemas o  qué libros debía leer, a qué autores admirar: aunque los llamaba “Maestros”, rechazaba firmemente los consejos  sobre las normas poéticas  que se usaban en esos tiempos, porque perdía su identidad artística.  

Durante su vida Emily mantuvo una estrecha amistad con Susan Gilbert (1830-1913) casada desde 1856 con su hermano Austin (1829-1895),  fue su musa y lectora de sus poemas. Además de una relación literaria, Susan era una mujer culta e inteligente, tenían una profunda y compleja intimidad: numerosos poemas de amor de Emily están dedicados a su cuñada. Lavinia (1833-1899), o Vinnie su hermana menor fue su verdadera amiga y confidente hasta su muerte.

Edward Dickinson  falleció en 1874, un año más tarde su madre enfermó y quedó inválida; Lavinia y Emily la cuidaron hasta su muerte en 1882. Emily Dickinson falleció en 1886, a los 55 años de edad.

Lavinia había prometido a Emily que destruiría toda su correspondencia y documentos personales, pero poco después de su muerte  encontró  en la habitación de su hermana, un  cofre  cerrado con llave  con  40 volúmenes encuadernados a mano, poemas que nadie había leído o visto.  Vinnie  decidió publicarlos y compartirlos con el mundo. Su primer poemario se publicó en 1890 y tuvo un éxito asombroso; a lo largo de sucesivas ediciones se pudo rescatar casi  toda la obra de Emily.  

Se conoce un poco más de su vida y de su talento poético con la lectura de su obra y los recuerdos de Lavinia: Emily fue una mujer brillante e inteligente.  Los temas recurrentes en sus escritos son la muerte y la inmortalidad, la vida, el amor, la soledad  y la naturaleza: flores, plantas, abejas, pájaros y el bosque que rodeaba su hogar.  Varios poemas se basan en textos bíblicos, en el humor  de Mark Twain  y en los poemas filosóficos de Emerson. Son textos breves, sin título, en un lenguaje íntimo y sencillo, que nos hablan de sus sentimientos y de sus emociones: docenas de poemas de amor, de una pasión profunda y acaso prohibida.

A partir de 1920 Emily Dickinson es reconocida como una de las poetas más innovadoras e importantes de la literatura norteamericana. Su legado incluye 1800 poemas, casi mil cartas y su herbario con más de 400 especies de flores y plantas. Su obra se sigue estudiando en las universidades de todo el mundo y traducida a distintos idiomas.

Fuentes y Bibliografia

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